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Travesía en Navacerrada

Desempolvar los trastos ha sido la primera tarea que he tenido que realizar, y no la más sencilla. Tras muchos años de abandono, al ver las últimas nevadas decidí que había que sacar las tablas de paseo sí o sí. En una de esas raras conjunciones astrales que me permiten sacar un día entre semana para ir a la sierra, empecé a desenterrar las piezas del equipo de travesía… tablas, pieles (¿tendrán suficiente cola?), cuchillas, bastones… cada cosa en un sitio, pero al final logro completar el puzzle.

Equipo vintage de travesía
Equipo vintage de travesía

La previsión del tiempo, pues que viene un frente cálido, así que habrá que darse prisa para no pillar mucha lluvia (¿lluvia?, ¡si yo voy a la nieve!). Así es la sierra y este mes de enero, que igual te pelas de frío que sacas la camiseta, como hicimos la semana pasada en el Serrucho (sol tras la ciclogénesis explosiva del día anterior).

Fruto del lío de material, la mañana del viernes empieza volviendo de nuevo al trastero, dado que entre las cajas de botas he cogido las de pista y no las de travesía. Ahora ya tengo todo el equipo y me voy hacia la sierra. Cuando aún queda gente en la A6 entrando a Madrid atascada, ya voy yo feliz como una perdiz hacia Navacerrada, y al llegar al pueblo empiezo a ver la nieve a base de bien y la adrenalina sube…

En el parking de Navacerrada todavía hay poca gente a las 10 de la mañana, así que aparco sin problemas y preparo el equipo tranquilamente. Poner pieles, elegir las cosas que finalmente me subo y recoger lo que dejo en el coche. El tiempo está tranquilo, algo nuboso pero con suficiente visibilidad. Del coche de al lado salen tres chicas con equipo de travesía, que recogen antes que yo y enfilan hacia el comienzo del camino de subida hacia Bola.

Un pequeño trecho de pateo por el aparcamiento y luego por el camino de subida hacia el collado de el Emburriadero con los esquís en la mano hasta el punto en el que ya hay nieve suficiente, aprovecho para hacer una grabación y visualizar el camino que sube haciendo una media ladera en dirección sur, por donde pasé en junio en el GTP.

IMG_20130125_104300
Aquí todavía parece que va a hacer bueno

En el casco he dejado puesto el soporte para la GoPro, que hoy la estreno en modo «esquí», y aprovecho para hacer una prueba de control remoto con el móvil y su aplicación vía wifi. Al poco de empezar a subir ya veo que llevo ropa de más, así que paro para quitarme el forro y quedarme sólo con la camiseta y el goretex, tampoco es plan de morir achicharrado nada más empezar. En el camino, más adelante, diviso a un grupo de escolares haciendo el moñas y a las chicas que había visto en el parking. Poco a poco me acerco a ellos y les paso rápidamente. Con el hielo que hay y el equipo que llevan, yo no me saldría mucho del camino, un resbalón y acaban en la carretera 500m más abajo (y no serían ni los primeros ni los últimos.

Cuando llego al collado del Emburriadero las tres chicas se han descalzado los esquís, y mientras unas se han puesto las cuchillas, otra se queda con crampones. Una vez que se acaba el camino más o menos pisado, la nieve es una costra de hielo, así que las pieles agarran lo justo, momento de hacer la puesta de las cuchillas. Me asomo hacia el lado de la Barranca, y hay unas palas de nieve, algo inclinadas, que de primeras no tienen mala pinta. Así que las digo que por ahí parece que se puede ir y me voy ladera arriba. Al poco llegan otro grupo de esquiadores al collado y veo que me siguen más atrás.

Al rato de ir avanzando, la pala se va inclinando, y la nieve no parece que se reblandezca mucho, es más, hay una costra de hielo de narices, así que cada paso tengo que darlo metiendo bien los cantos y asegurando la cuchilla, no está la cosa para pegar un resbalón. Miro para atrás y veo que el grupo de esquiadores ha decidido que mejor van a lo seguro y algunos se ponen las tablas a la espalda y suben hacia la cresta por los montículos de hielo. Viendo que la pala se empina y que el camino no va a ser fácil, hago mentalmente un esquema de la trazada sobre la pala para subir a coger la cresta antes de que la cosa se líe más. Para hacer la vuelta maría estoy un rato preparando una plataforma un poco en precario, no es cuestión de quedarme con los esquís cruzados y salir rodando para abajo. Es uno de esos momentos en los que la experiencia montañera te recuerda que no te pongas nervioso y que respires tranquilo. Haciendo un «fiu fiu» y decidido a salir de allí pongo paso tranquilo pero sin parar hasta que finalmente salgo del marroncillo. En el track del Garmin (al final del post) se ve la zona de ladera y el giro, que con la vista de satélite no da idea del «posible resbalón».

Un poco más adelante ya empalmo con la pista de subida a Bola y tranquilamente voy subiendo, ya con varios grupos de paseantes/esquiadores/surferos que llevan el mismo camino.

Al llegar a Bola parece que la tregua meteorológica se ha acabado. Hay una niebla bastante cerrada y todas las instalaciones están cubiertas por una costra de hielo-nieve blanco que le dan un aspecto fantasmal. La gente que va subiendo/bajando aparece de repente en la niebla, te cruzas con ellos, comentas algo, y desaparecen como engullidos en la nada.

Rodeo hacia el sur, buscando la esquina más abrigada, por el lado que sale el sendero hacia Maliciosa, donde se han reunido todos los que han venido aquí, así que de golpe nos encontramos allí varios grupos comiendo/bebiendo algo y recalculando los planes. Mi idea original era hacer una bajada hacia el Ventisquero de la Condesa y luego subir a Maliciosa o a Cabezas de Hierro, pero con la visibilidad y el estado de la nieve, (y yendo sólo), tampoco era el día de las machadas. Así que cambio el plan por el cruce hacia Valdesquí, hacer una bajada por las pistas, a ver si puedo pasar por el bar, tomarme algo y calentarme.

El camino hacia Valdesquí no tiene demasiado problema, aunque cuando no se ve a más de 20 metros la cosa se complica un poco. Tomando las referencias de los postes que hay y preguntando a la gente que va apareciendo cada cierto tiempo, no tardo en ver la torre superior del telesilla de Bola. Con la referencia clara, quito las pieles y me preparo para la primera bajada de la temporada. Pongo en marcha la cámara y para abajo. Los primeros metros con un poco de respeto (esquiar sin ver una mierda es lo que tiene), pero más abajo la niebla se va disipando y tengo toda la pista para mí sólo, así que voy enlazando giros hasta que cae la primera toña de la temporada, sin más consecuencias que el rollo de montar la fijación que ha saltado. A partir de aquí se acaba el espacio en la tarjeta de memoria, por lo que video «off».

Bajo hasta el final de la estación, y no me acordaba que para entrar al bar hay que pasar el control de forfait, así que como voy de «pirata», no me apetece salir para luego tener que dar la vuelta por detrás. En resumen, que vuelvo a poner las pieles y remontada hasta la cafetería intermedia. En este momento ya voy bastante empapado, así que las ganas de encontrar un sitio calentito en el que secarme van en aumento. Otra vez mi gozo en un pozo, dado el escaso aforo, la cafetería está cerrada, así que saco los bocatas y me los como en la zona de entrada, momento que aprovecho para sacar el teléfono y revisar cómo va el mundo, y publicar algunas fotos y mensajes para dar un poco de envidia… je je je

Bocata en Valdesquí
Bocata en Valdesquí

La siguiente remontada la hago sólo por la pista, como han pasado la máquina la nieve está genial para foquear, y llego sin más problema al final del telesilla de Bola, donde pongo de nuevo las cuchillas para hacer la travesía de vuelta hasta el repetidor. La trazada la hago mucho más directa que a la venida (aunque no se ve NADA), y vuelvo a parar el la zona tranquila tras el repetidor, donde recojo de nuevo las pieles y las cuchillas para preparar la bajada hasta Navacerrada.

El tramo hasta la parte superior del telesilla lo hago en modo «sálvese quien pueda», entre el viento, la niebla y el estado totalmente «asqueroso» de la nieve, bastante tengo con llegar sin caerme hasta la parte de arriba de la pista, donde nada más iniciarla veo a los operarios subidos en la torreta dando martillazos. Amablemente uno de ellos me indica que tenga cuidado con la caída de témpanos de hielo del cable del telesilla, por lo que empiezo la bajada con un ojo puesto en la nieve y otra en el cable con los trozos de hielo colgando.  Aunque la pista está medio pisada, hay gran cantidad de mendrugos «tamaño cacerola» de nieve por lo que los giros hay que darlos donde se puede, más que donde se quiere. Finalmente, sin percances, llego al final de la pista, donde había empezado por la mañana, más cansado, empapado, pero muy contento por lo realizado.

En el puerto el tiempo está en plan «asquerosillo», llovizna meona, niebla y algo de viento, así que corro a refugiarme en la Venta Arias, a ver si me quito algo de humedad del cuerpo. Un café con leche y un montado de lomo después, la sensación corporal mejora, así que toca recoger e ir a buscar al cole a los niños. Mejor no describo la pinta del coche con la que salgo del aparcamiento, con toda la ropa colgada por dentro y la calefacción a tope a ver si se seca algo… pero eso es otra historia.

PD: al día siguiente las agujetas por todo el cuerpo son de aúpa, lo del «entrenamiento cruzado» es lo que tiene, además de una ampolla en el pié derecho que se quedó en la media cuando me la quité (en el lateral del talón, menos mal que no está en la planta)…

El track del Garmin, como siempre, lo pongo aquí…

Nota mental: el próximo día llévate el GPS de mano, por si las moscas. Aprovechando, tengo que hacer el post sobre cómo preparar cartografía para Garmin a partir de ficheros de CAD (dwg, dxf, dgn… etc)

I trail del Serrucho

Empezamos el año «de competiciones» con una carrera que se estrenaba en el calendario. Con mucha ilusión, los chicos del Alalpardo Running Team convocaban la «primera» carrera de trail en Madrid, así que los dorsales se habían acabado en un plis plas.

Amanezco con la cabeza un poco «para allá», pero como ya tengo experiencia en el tema, cogemos los trastos y salgo de casa para intentar llegar pronto y entonar el cuerpo. Por el camino hay unas vistas preciosas de la sierra nevada, y de momento tenemos un sol espectacular en la zona centro.

Al llegar a Alalpardo, empiezan los carteles y la señalización, nos dirigen al aparcamiento junto al polideportivo. Aparcar y coger el dorsal todo en uno, mientras me encuentro ya con Jesús «SpongeBob». Al poco hacen acto de presencia ya una gran parte de los Runners de Barrio & compañía y nos vamos a tomar algo calentito para preparar la estrategia de carrera… ¿estrategia?

A eso de las 9:30 decidimos que ya es hora, así que nos ponemos la parafernalia de correr y nos vamos hacia la salida. Ésta se realiza desde la plaza de toros, así que como si de unos San Fermines se tratara, nos meten en el ruedo para amansar a las fieras. Momento primeras risas y fotos a tutiplén.

Metidos en el ruedo
Metidos en el ruedo

En los 10-15 minutos que estamos dentro se debieron hacer como millones de fotos, todo el mundo con su cámara (y yo con la GoPro) haciendo risas. Aprovechando la barrera hacemos una foto de grupo de las más multitudinarias de los últimos tiempos.

Foto de pelotón. By Shinichi
Foto de pelotón. By Shinichi

Finalmente a las 10 se da la salida, y como cabestros desbocados pasamos por la puerta de salida de la plaza , enfilando hacia el campo, que no queremos pisar más asfalto. Cogemos el ritmo de trote tranquilo y empezamos en ligera subida, con alguna bajada para los cruces de ríos. La mañana está soleada y hace una temperatura ideal, que sólo refresca un poco cuando sopla el aire.

Subiendo las primeras cuestas. Foto de Juanlu
Subiendo las primeras cuestas. Foto de Juanlu

La primera mitad de la carrera la hacemos un poco al tran tran en un grupete con Jorge, Alberto, JuanLu & cía, en el que la parte audiovisual aprovecha la bonita luz que hace y los paisajes que estamos disfrutando. Como siempre, Alberto se hace el recorrido dos veces en lo que va de adelante para atrás y viceversa con el fin de hacer fotos y vídeos de todo el personal. En el km 6,5 aparece el primer avituallamiento, cojo un vaso de acuarius, unos tragos y a seguir. El recorrido empieza a llanear y es interrumpido por algunos dientes de sierra intercalados.

Subiendo por los dientes. Foto de RdB
Subiendo por los dientes. Foto de RdB

Lo mejor está por venir. Cuando llegamos al avituallamiento del km 10,5 unos platos de jamón, queso y otras delicatessen, acompañados por un buen porrón de vino, me entran por los ojos, así que sin pensarlo me lanzo al jamón, que con el estómago que llevaba me sabe a gloria. Un poco más de jamón, queso y pan y otra vez al tema…

A partir de aquí el recorrido baja y hace un falso llano (qué leches, una especie de remontada suave) en la que cojo mi ritmo y me separo del pelotón, que se había quedado rezagado dando buena cuenta de las viandas. Otro pequeño repecho para llegar al tercer y último avituallamiento en el km 16,5 y a partir de aquí ya hasta el final de un tirón.

A 2 km de meta, último paso por el barrizal
A 2 km de meta, último paso por el barrizal

Cuando ya volvemos a tocar el asfalto a la entrada a Alalpardo saco de nuevo la cámara y grabo de una tirada hasta la entrada en meta, hecho comentado por el speaker de la misma y que despierta la sonrisa en los que ya están en la plaza.

En el ruedo nos entregan la bolsa del corredor (con nuestro número de dorsal, impecablemente organizado), y allí tomo una pizza que me sabe a gloria, junto con una cervecita que entra que da gusto.

Después de estar un rato de charla, mientras termina de llegar todo el mundo nos vamos a cambiar y a tomar unas cervecitas para celebrar el cumpleaños de Alberto «RunnerChef» (AKA «El Presi»), donde comentamos lo bien que nos lo hemos pasado y tenemos un rato de risas varias con un ambiente genial.

En resumen: carrera muy recomendable, con una organización y calor humano inmejorable, y que repetiremos el año que viene si se tercia.

El resumen en vídeo, que aproveché para estrenar la GoPro (cortesía de SS.MM. los Reyes Magos), espero mejorar para los próximos, o haré un nuevo remasterizado 😉

 

 

El track de Garmin, para ver el recorrido y los parciales, los avituallamientos penalizaron, en especial el del jamón 😉

Otras crónicas de la carrera recopiladas:

Solucionando problemas de sincronización con el Garmin FR 310XT

Hoy el post me ha salido un poco más técnico (sólo un poco), con un problemilla que llevaba arrastrando desde la última actualización del firmware (FW) de mi Garmin FR 310XT.

El problema en el Garmin FR 310xt

Os cuento. Desde la última actualización del FW, la 4.50, que se produjo en julio (página de actualización de Garmin), el reloj no sincronizaba las carreras cuando enchufaba el pincho USB del Ant+. Después de darle muchas vueltas, la secuencia que tenía que hacer era la siguiente:

1.- Con el reloj apagado (y a mano), activar el emparejamiento con dispositivos nuevos, que por defecto siempre aparece como desactivado. ANT Agent

2.- Una vez hecho esto, encender el reloj e ir hasta el menú de configuración de la sincronización de datos, mediante: mode > configuración > Sistema > Transferencia de datos, y sale la siguiente pantalla. Tiene que estar Activado (sí) y Vinculación (Activado).

Garmin FR 310XT
Vista de la pantalla del reloj

3.- Cuando haces esto el Ant+ agent lanza una ventana en la que te pregunta si quieres vincular tu nuevo dispositivo detectado. Aquí decimos que sí, momento en el cual en el reloj nos sale una pantalla similar, se vinculan y se pone a transmitir los datos de los entrenamientos no guardados. Hasta aquí todo parece bien, pero… una vez que ha enviado los entrenamientos volvemos al punto 1. Se «rompe» la sincronización y ya no podemos subir ni bajar datos al reloj desde la página de Garmin Connect ni ninguna compatible con el mismo (Endomondo, Runkkeper, etc…). Tampoco podemos enviar entrenos al reloj ni trayectos, ni NADA. Otra cosa es que los archivos de actividades .FIT también los empezó a guardar en otra ubicación, en vez de

  • C:\Users\NOMBREUSUARIO\AppData\Roaming\Garmin\Devices\ID-APARATO\Activities

Los guarda en

  • C:\Users\NOMBREUSUARIO\AppData\Roaming\Garmin\Devices\ID-APARATO\FIT

En resumen: UNA KK!

La solución

Después de estar bastante tiempo con este problema y después de navegar por varios foros, soportes de ayuda y demás, encontré una posible solución, que es la que yo he usado, y desde entonces soy más feliz 😉 Necesitaremos:

  • El reloj (mejor cargado, por si las moscas)
  • El fichero de instalación del Garmin Ant Agent
  • El USB stick
  • El ordenador que uses, alma cándida…

Empezamos:

Lo primero es (SIN EL USB ANT+ ENCHUFADO) cepillarse el árbol del registro con los datos del Garmin Ant Agent. (Lo copio/pego en inglés)

Windows XP
To delete the registry keys on Microsoft Windows XP:
1. Click Start
2. Click Run
3. Type «regedit» in the text box (sin los «», claro)
4. Click OK
5. Click on the (+) next to the HKEY_CURRENT_USER folder
6. Click on the (+) next to the Software folder
7. Click on the (+) next to the Garmin folder
8. Right-click on the Garmin ANT Agent(tm)
9. Click Delete
10. Click Yes
Windows Vista / 7
To delete the registry keys on Microsoft Windows Vista/ 7:
1. Click Start
2. Type «regedit» in the text box (sin los «», claro)
3. Click OK
4. Click on the (+) next to the HKEY_CURRENT_USER folder
5. Click on the (+) next to the Software folder
6. Click on the (+) next to the Garmin folder
7. Right-click on the Garmin ANT Agent(tm)
8. Click Delete
9. Click Yes
Cerramos el editor del registro.
Después instalamos de nuevo el Garmin Ant Agent que hemos descargado previamente. Por si las moscas, antes de enchufar de nuevo el USB vamos a «trabajar» en el reloj. Lo que le haremos es lo que se denomina un «Master Reset» (también llamado «Hard Reset»), o sea, que lo vamos a dejar como una patena. Para ello, la secuencia de toques de botones es la siguiente (partimos con el reloj APAGADO, por si no lo habías pillado):
  1. Apagar el Forerunner (te lo dije)
  2. Mantener apretado el botón Lap/Reset y darle al Power
  3. Soltar el botón Power cuando aparezca el logo de Garmin (el Lap/Reset sigue apretado)
  4. Aprieta y mantén los botones Mode y Enter
  5. Espera 3 segundos
  6. Suelta el botón Lap/Reset
  7. Espera 5 segundos
  8. Suelta los botones Mode y Enter

En este punto se apaga la pantalla y se reinicia el reloj. Cuando arranque te pedirá los datos de idioma, peso, altura, sexo, edad, estado civil, número de hijos, etc…

Ahora es cuando viene lo bueno. Pinchamos el USB, instalará de nuevo los drivers y tendremos el iconito de marras en la zona de notificaciones del sistema. Le damos con el botón derecho y comprobamos que está activada la vinculación con relojes nuevos.

Si no salta la vinculación, revisamos que tenemos activada la transferencia de datos (mode > configuración > Sistema > Transferencia de datos), como en el punto 2 del «problema».

Cuando lo haga, vinculamos el aparato y todo volverá a ser felicidad en la casa del usuario del FR 310XT.

ENJOY!

PD: si esto no te funciona, sigue buscando… lo siento, pero es todo a lo que he llegado en mis ratos libres.

[alert-announce] Actualización 19/03/2014 [/alert-announce]

Garmin ha sacado una nueva aplicación para el ordenador, llamada Garmin Express. AQUÍ dejo el enlace al post que he escrito al respecto. SPOILER: ¡quieto cuidado no instales nada antes de leer el post, que la lías!

[alert-announce] Actualización 22/07/2015 [/alert-announce]

Con las últimas actualizaciones de los navegadores, el único que me soporta ahora mismo el plugin de Garmin Connect es el Firefox, para poder transmitir las sesiones de entrenamiento programadas al reloj. #kaka

[alert-announce] Actualización 08/02/2017 [/alert-announce]

La última versión del Garmin Express instalada sí que permite subir entrenos desde la web al 310xt y demás funciones, ALELUYA! (Ahora que me han regalado un Suunto Ambit 3 Peak) 🙁

[alert-success]Antes de hacer una pregunta, echa un vistazo a los comentarios. Es posible que tu duda ya haya sido resuelta :-)[/alert-success]

Adiós 2012. Hola 2013 (selección de buenos propósitos)

Como es un clásico por estos lares, llega el momento de hacer balance de 2012 y ver qué hacemos al año que viene (en el que estamos ya). Originalmente iba a ser una crónica de la San Silvestre de 2012, pero de esta manera matamos dos pájaros de un tiro y así no me pongo muy moñas.

Desde el punto de vista de «la cosa de correr» no me ha ido mal, aunque empecé el año con una lesión en la cintilla iliotibial (la p… cintilla en el argot de este blog), pude completar el MAPOMA (gracias al dorsal de Jesús P. que se lesionó más que yo), y hacer 3 ultratrail (100k de la IO TrailWalker, 60K del GTP y 100k de la Madrid-Segovia). También sumé alguna carrera más, aunque sin marcas reseñables, pero muy divertidas, como el Cross de Cuerda Larga o la Carrera de Navidad de Cercedilla.

Ya en noviembre hice mi primera Behobia-San Sebastián, con buenas sensaciones a pesar de la lluvia, y el primer fin de semana de diciembre rematé con mi MMP en media maratón en Villaverde (1:46:31). Como se dice, toda la lana estaba vendida, y ya sólo tenía en la recta final del año hacer la San Silvestre Vallecana. Gracias a las soflamas de Santi (AKA @el_crusti) se convoca el #SSVdisfrazadosdeenfermeras y un nutrido grupo de Runners de Barrio nos apuntamos al disfraz. Este es el resultado…

Preparados por si hay que asistir
Preparados por si hay que asistir

De esta guisa me meto en el cajón sub 48′ con Mauro, dispuesto a batir la marca del año pasado (y el anterior). Con la movida del guardarropa (más bien, la ausencia de éste), toca correr con la mochila a la espalda, así que entre el disfraz y la misma, sube el hándicap.

Momento «subidón, subidón» a la salida, como es habitual con esos 30000000W de música, y ya estamos trotando Serrano abajo con toda la multitud.

Los km van pasando a buen ritmo, después de los dos primeros donde es muy difícil coger ritmo con la cantidad de gente que hay, a partir de la plaza de Colón ya se puede ir más o menos cómodamente (ya casi en el km 4). Con la peluca y el disfraz como que «hace caló», apuf, pero no hay tiempo que perder, así que voy controlando el crono y los 5k los paso en 23:28, por lo que si regulo puedo llegar bien. La cuesta de Vallecas se hace un poco eterna (como siempre), y cuando ya giramos a la derecha ya sólo queda apretar hasta el final. Resultado: 47:40, que no está mal con todo el aparataje que llevaba.

Gráfica oficial
Gráfica oficial

 

Con esta cara llegué
Con esta cara llegué

 

Como siempre, aquí pongo la gráfica del Garmin.

Bueno, y tras cerrar el año de esta manera, ahora toca hacer los «propósitos de año nuevo», que en mi caso tengo medio perfilados a nivel de running (para lo demás, tengo ideas que ya concretaré, je je). De momento como objetivos ya estoy en:

  • MAPOMA 2013: tengo previsto hacer el entreno para el maratón como medio para prepararme físicamente para las carreras posteriores en plan ultratrail, por lo que creo que alguna de las tiradas largas las haré en plan «más largas y por el campo». Dado que el año pasado lo corrí sin haber podido entrenar por la lesión y acabé en menos de 4:30, este año intentaremos poner las 4h como objetivo.
  • Gran Trail de Peñalara: este año en la versión (80K pal’ pecho). Más que nada por hacer el resto del recorrido que en la versión de 60K del año pasado no hicimos (el tramo Navacerrada-Rascafría, o sea, los primeros 50K). Ya he liado a Juanito, Katia y Jorge (bueno, nos hemos liado unos a otros 🙂 ), así que dado que no vamos a ganar la prueba, seguro que lo pasamos bien. Este año se sale de noche, a las 23h desde Navacerrada el 28 de junio (viernes), así que haremos media carrera de noche (una nueva experiencia).
  • Madrid-Segovia: si todo va bien espero repetir, es una prueba que me gusta porque sale «de casa» y el recorrido muy bonito. Al equipo del año pasado espero que se sume Jorge y alguno más (Rafaaaaaa!).

Como vulgarmente se dice, no me enrollo más, espero veros por aquí este año y que seáis buenos y hagáis muchas cosas (y que lo compartamos). No seáis rácanos y dadle a la tecla escribiendo algo en los comentarios… 🙂

Feliz-2013-bitches

III Runandbravas. La confirmación

Después de dos ediciones previas en las que la lucha por la patata ganadora parecía decantada, se convoca la tercera edición del evento gastriatlético más comentado en medio mundo, gracias al poder de convocatoria de Santi, alias «El_Crusti» (también llamado nollegasalos88kenlaSSVnidecoña).

Así que a las 19h allí estamos un nutrido grupo de «corredores», haciendo uso de las instalaciones de nuestro fisio favorito (AKA «Fisioteko») para dejar el exceso de equipaje previo al running. Tras las presentaciones, esperar a los rezagados, actualizar información, etc etc, así como un breve momento reivindicativo (SANIDAD PÚBLICA SÍ!), empezamos el trote por tierras vallecanas.

En la fisioteka. Foto de Shinichi

El recorrido incluía el paso por encima de la A3, se desarrollaba en su mayor parte por el carril bici, y nos movíamos como compacto pelotón con algunos escapados que se iban reagrupando en los puntos singulares del recorrido, en especial, las «TETAS!». No seáis cochinetes, esta es la denominación a unos montículos que hay en el Parque de Pío Felipe, Cerro del Tío Pío o parque de Las Tetas, y que nos lanzamos a escalar cual intrépidos aventureros al grito de ¡marica el último! (bueno, realmente el grito no se oyó, pero dio igual…)

En la primera teta del parque. Foto de Shinichi

El recorrido siguió por sucesivos montículos, en uno de ellos, unos tranquilos jovenzuelos se quedaron un poco «sorprendidos», al ver de repente que una horda se lanzaba ladera arriba con frontales, cámaras, teléfonos, al grito de «¡cuánto queda para las p… bravas!» (menos mal que no estaban haciendo manitas, no me imagino la cara… 😉 )

Después de hacer un rato la cabra, y con varios desmembramientos del grupo, acabamos otra vez en la fisioteka tras 6,8 km de trote (palabrita del niño Garmin), donde procedimos a dar cuenta de los manjares que nos había preparado Carlos… ¡polvorones!

Manjares en la fisioteka. Foto de Shinichi

Una vez que conseguimos cambiarnos y tener un olor más o menos aceptable, nos dirigimos a la parte «interesante» del tema, que esta vez se realizaba en el bar «Yo que sé», en las cercanías. Cuando llegamos vimos que los más madrugadores habían tomado posiciones en la mesa, y al grito de «¡vivan los novios!» nos colocamos en la mesa a esperar «el tema». Mientras tanto, hacíamos checkin’s, enviábamos tweets y comentábamos en FB a todo trapo, con el fin de estropear la noche a todos los que no habían podido asistir… MUHAHA!

Jesús convenciendo a su mujer de que la reunión con el cliente se estaba alargando…

El ambiente se caldeaba por momentos, las primeras jarras de cerveza se evaporaron como por arte de magia, y la tensión se mascaba en el ambiente…

Momento «¿dónde están las bravas?» en la mesa presidencial. Foto de Shinichi

Pero como la recompensa siempre llega a los conquistadores de la Teta, (menos a Suso, de espaldas, que con el traje que llevaba hubiera resbalado ladera abajo), al fin hicieron su paseo triunfal las esperadas bravas, momento en el que nos lanzamos a por ellas, sin distinción de sexo, edad, etc etc….

Las bravas, al fin!

Tras las bravas, de las que me gustó especialmente el picor y untuosidad de la salsa, nos trajeron unos platos de oreja, y después unas croquetas. La oreja estaba muy rica también, pero no tenía salsa, y las croquetas me gustaron mucho igualmente, aunque me quedé con ganas de comerme un plato para el #retoSSV88kgs

La oreja, en lo que me despisté en sacar la cámara casi se acaba

Cuando acabamos el grueso de la comida, ya a eso de las 21:30, empezaron a irse retirando a sus aposentos los más madrugadores, aunque en ningún caso la animación decayó.  El ambiente era de lo más festivo y animado, y creo que nos lo pasamos fenomenal charlando con unos y otros, haciendo análisis de zapatillas, pronadores, eventos, viajes, futuras maratones… etc etc… hasta que ya se hizo tarde y nos replegamos cada mochuelo a su olivo.

Momento «exaltación de la amistad» en el Yo que sé

En resumen, que lo pasamos fenomenal, ha sido un éxito de participación, y ya está todo el mundo buscando un hueco en el Doodle para la IV convocatoria… 😉

Agradecer a los organizadores, especialmente a Santi, Carlos y Alberto su dedicación, y a Shinichi que le he fusilado unas cuantas fotos… Chic@s, NOS VEMOS EN LA IV!

PD: el track del Garmin lo subo luego, que se me ha quedado «offline»

PD2: ya está el track de Garmin…

Esto es lo que dice twitter del #runandbravas