Archivo de la categoría: trailrunning

III Subida a los Hermanitos

Después de mucha insistencia por parte de Jesús (bueno, tampoco demasiada porque soy de fácil convencimiento runeril), este año me apunté a la clásica del C.D.E. Runners de Barrio, la Subida a los Hermanitos, que este año celebraba su tercera edición.

Decidimos venir toda la familia, así que como la carrera es por la tarde, aprovechamos para venir pronto por la mañana, y pasar por los suministros típicos de la zona de Béjar, como pueden ser los jamones y embutidos ibéricos… rico rico… 😉

Después de llenar el maletero del coche, subimos a comer al Castañar con Jesús&family, que había reservado mesa en la Alegría del Castañar (Casa Senén) para hacer un pre-carrera en condiciones. Viendo la carta y los platos que circulan entre las mesas, decidirse es fácil… CHULETÓN! 🙂

Tras un pequeño reposo para bajar la comida, nos dirigimos a Nava de Béjar a recoger el dorsal y ponernos en la línea de salida, que está programada para las 19:30. Cuando llegamos al pueblo se aprecia la buena organización, ya hay gente indicando las zonas de aparcamiento y controlando el tráfico, así que dejamos los coches y nos vamos a por los dorsales, no sin antes ir ya saludando a todos los conocidos que se han reunido en el pueblo para el evento.

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030802

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030803

Recogemos los dorsales y la estupenda bolsa del corredor (macarrones incluidos 😉 ) y vemos como el ambiente se va «caldeando» y en la línea de salida la organización va ultimando los preparativos del control de salida y el «corralito» desde el que saldremos en tropel. Como siempre, Alberto está en todas partes revisando que esté todo listo y no haya ningún fallo.

Tras unos minutos de charloteo avisan de que la cosa va a empezar, así que superamos el control de acceso al corralito y empieza el «tic tac» (y yo acordándome del chuletón que llevo dentro…)

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030806

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030808

Y allá que nos vamooooosss…..!!!

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030810

El recorrido empieza por caminos, con cuesta abajo, así que intento ajustar un ritmo que sea cómodo, a la espera de ver cómo se comporta el chuletón. Todo el recorrido está perfectamente balizado, con voluntarios en los cruces con caminos, con lo que de momento no hay que preocuparse más que por correr…

Tras el primer avituallamiento en el km 3, volvemos a remontar en dirección a la salida (todo lo que se baja, sube, recordad), y hacemos el primer paso por meta, donde empiezo a hacer la cuenta atrás mental y a rezar para que el chuletón no se rebele… tic tac!

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030814

Ahora empieza la carrera de verdad, tras un pequeño descanso en la salida del pueblo, el camino se dirige hacia el «denominador», que son los dos picos de los Hermanitos. A partir del km 6 la cuesta se endereza, y mantengo el ritmo «sin prisa pero sin pausa», hasta las rampas más duras de la subida, en las que ando un rato para recuperar. Antes del km 9 se corona el punto más alto de la carrera, donde cojo un vaso de Isostar para recuperar y prepararme para la bajada, ya sólo quedan 4 km «a deguello»!


Tras pasar el segundo Hermanito el ritmo se acelera, las piernas están bien y el camino coge una pendiente considerable, así que a todo trapo, las zapatillas (hoy he decidido hacer la carrera con las NB MT110AK) van muy bien en los caminos, agarran perfectamente en las curvas en bajada, con lo que recupero algunas posiciones y no me reservo nada para el final… ay el final….

Tras pasar de nuevo bajo la autovía, el último km que se hace casi todo callejeando por el pueblo pica de nuevo para arriba, y aunque ves que la meta está casi al lado, no parece que llegue nunca (o sea, que nos hacemos una visita «por la patilla» para ir saludando a los vecinos del pueblo)… ufff qué kilómetro más largo…!!! 😉

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030818

Y por fin llegamos a meta! Jarrrllll…!!!

A partir de aquí empieza la «segunda carrera», porque lo que hay preparado para el «post» es casi mejor que la carrera misma. Bebida, comida, música, animación, etc etc… un derroche de atenciones que supera por mucho a las de las «mejores» carreras populares y profesionales que he asistido (sin tanto R&R). Había ludoteca para los niños (ya podrían aprender en otras carreras), y muchos voluntarios/as repartiendo bebida y lo que hiciera falta, con una atención a los corredores EXTRAORDINARIA!

A modo de ejemplo, valgan estas imágenes…

20120804- III-Subida-Hermanitos-P1030822

AGRADECIMIENTOS: a todo el equipo de la organización por su dedicación, un 10!, y a Jesús por su hospitalidad (pero el año que viene hacemos menú «light» 😉 )

Adjunto los datos del Garmin Connect de la carrera, y la galería de fotos originales de la carrera en mi Flickr.

Muchas gracias a los fotógrafos que han compartido sus instantáneas que «decoran» el post 🙂

Gran Trail de Peñalara. La crónica

Ya sin agujetas, y pendiente de localizar más fotos de tan magno evento, aquí va mi crónica.

El día antes preparo el equipo y veo el pitote que es meter todo eso en la mochila… sí sí, antes de opinar probad a hacerlo… 😉

Equipo preparado!
El día de la carrera amanezco a las 5, que Rafa viene a buscarme, así que preparo un termo de café con leche, me visto a toda pastilla, meto a saco en la bolsa todo lo que puede que me haga falta y 25 minutos más tarde bajo a esperarle, con el panorama habitual de un sábado en la Gran Vía: puestos de chinos, putas, borrachos, y un tío delgado con mochila que no pega nada en el panorama… (ese soy yo).

A eso de las 6:15 ya estamos en el polideportivo de Navacerrada, con suerte que aparcamos delante de la puerta, unos whatsapp con Pablo que está en ruta y a preparar los últimos detalles, mientras nos tomamos un café para ir entonando el cuerpo. Hace ya un rato que han salido las fieras del GTP110 y TP80, de los que nos acordamos viendo la Maliciosa mientras amanece.

A eso de las 7 somos de los primeros en subir al primer autocar que nos va a llevar a Rascafría, punto de salida de nuestra prueba.

Viajeros al bus!
En el autocar nos encontramos con Beto (aquí su crónica), y tras un rato en el bus llegamos a Rascafría a eso de las 8, todavía queda un rato para la salida, así que aprovechamos para tomar un colacao calentito, comer algo y saludar a otros conocidos como Juanlu (de RdB, que participa como voluntario), Nacho (aquí su crónica) o Dragonkik (aquí su crónica), cargar los avituallamientos de agua y soltar nervios, que son unos pocos.

Preparados para la salida
A eso de las 8:45 ya nos indican que nos coloquemos en la zona de salida, y el control se reduce a presentar la manta térmica o el frontal ¿?, así que pillo lo primero que sale del amasijo de la mochila y ooppps! ya estoy dentro 🙂

Zona de salida
Al final salmos a las 9:10, tras el discurso oficial, empezando al trote en masa, como suele ser en estos casos. En las primeras rampas del ascenso al puerto del Reventón, Pablo coge las de Villadiego y yo me quedo con Rafa, y vamos alternando trote y andar dependiendo de la pendiente, pero siempre con buen ritmo.

En lo que me parece un suspiro ya estamos en el primer control de paso (10 km y 1:35:01), bien surtido, en el que nos avisan de que carguemos bien de agua que hasta la Granja no hay más. Un poco más arriba está el puerto en sí mismo, donde corre un poco el aire, hasta ahora la temperatura es muy agradable y voy muy bien. Un poco más adelante ya se ve el objetivo de la subida, Peñalara, me parece que está lejiiiiisimos… En este tramo una sucesión de subidas y bajadas trotables con un entorno precioso se disfruta, aunque me voy dando cuenta de que aquí los km van a otro ritmo, y mentalmente voy recalculando las previsiones iniciales (un poco optimistas, creo, as usual… je je je).

La subida hacia Claveles por los canchas es tiene su miga, los músculos del pié no están acostumbrados a hacer tanto ejercicio en terreno inclinado y me dan pequeños tirones cuando la pisada fuerza un poco el apoyo lateral, pero reduciendo el ritmo recupero bien, y finalmente llego a Peñalara con buenas sensaciones. Allí me recibe David con un Powerade fresquito que me sabe a gloria. Control de paso, unas fotos y para abajo, que aquí no hay chiringuito.

La bajada está balizada cuesta abajo hasta que empalma con el sendero, que decido bajar «tranqui», porque la piedra está bastante suelta y no me atrevo a meterme un piñazo antes de llegar a la mitad de la carrera. A medio camino me pasa un kamikaze que se pierde ladera abajo, ya veo que me falta bastante para ser «pro» 😉

Cuando el terreno se suaviza alterno el trote y el paso ligero, en las zonas con mayor pendiente el correr cansa bastante los cuadríceps. En la zona de bosque la temperatura es muy agradable y aprovecho para sacar los elementos extraños que llevo en la zapatilla y apretar de nuevo los cordones. Un poco más adelante ya alcanzo la Tapia del palacio, y tras bordearla al troteandando entro en La Granja, un grupo de personas aplauden, saco pecho y hago como que corro, y ya estoy en el avituallamiento, ufff!

A estas horas ya pega el sol y se agradece estar bajo la carpa, pero como no cabemos todos me cojo una bandeja con ensalada de pasta y bebida y me siento en un soportal a la sombra a comer tranquilamente y rehidratarme un poco. Sin tiempo a que las piernas se amodorren recargo agua a tope y otra vez en marcha. Salir después de comer es lo más duro de la carrera, cuando el cuerpo te pide que te eches una siestecita, pero hay que hacer callar esa vocecita y focalizar el objetivo: quiero llegar a ver el partido de España, así que a Navacerrada antes de las 20:45 🙂

Según estoy saliendo de La Granja me junto con otro corredor que va a un paso parecido y nos ponemos a charlar, así que cogemos un buen ritmo de paso y empezamos a remontar hacia la Casa de Pesca por el camino que va junto al río. La visión de las familias dándose un chapuzón en el río con sus mesas llenas de cosas ricas y cerveza fresquita, o bien echándose una siesta, te hace pensar ¿pero qué hago yo aquí?. Los km van cayendo inexorablemente, y tras algunas zonas de duda (gracias a los cabroncetes que quitan las señales), seguimos remontando aguas arriba, hasta que cerca del control de Casa de Pesca de repente nos alcanza Aitor Leal (en ese momento n.p.i. de quién era) y nos pide agua, que viene muerto. ¿Muerto?, si según se bebe la botella sale zumbando y nos deja tirados!

Al llegar al control y avituallamiento de Casa de Pesca, vemos que Aitor está allí parado bebiendo y tomando algún gel, pero de repente dice que está mal y se tiene que sentar y abandona. Realmente te das cuenta de que aunque seas un «pro» del tema, si te da una pájara, te ha dado. En las crónicas posteriores (aquí la de Mayayo) ya vimos un relato más pormenorizado de toda la historia, tiene tela… Tras repostar líquido empezamos el último cuestorro del día, ya veníamos avisados, pero el descargadero de madera de subida a la Fuenfría me deja tieso, así que llega el momento de «reflexión interior» y me digo «despacito y cuesta arriba», sin importarme si alguno(s) me pasan. El momento de la llegada a la fuente (aleluya!) ha quedado inmortalizado en el video de Cercedilla.tv (AQUÍ, minuto 4:50, mi primera entrevista compitiendo 😉 )

Una vez en el Camino Schmidt ya lo veo más cerca (ayyy ingenuo….) y hago algunos tramos trotando, ya que el camino es bastante cómodo y además lo conozco «un poco». Cuando ya se ve el puerto de Navacerrada y su avituallamiento, acelero el paso, momento que queda inmortalizado en una foto de @kataverno ¡gracias!

Llegando a Navacerrada, por @kataverno

El control-avituallamiento de Navacerrada lo paso con un par de vasos de Isostar, que ya quedan 10 km y menos para el partido de España-Francia, así que apretar el paso y la última subida hasta el collado que da acceso a la Barranca (collado del Emburriadero), donde me tomo esta foto viendo que ya llego, aunque sea rodando ladera abajo 🙂

La última bajada empieza por un sendero con bastante piedra suelta, pero ya no son horas de remilgos, así que acelero el paso y cojo a un corredor que va un poco matado de piernas (más que yo, que ya es decir). Cuando finalmente aterrizo en la pista, sólo puedo trotar a ratos, la verdad es que no me apetece correr para rascar unos minutos, ya sólo quiero llegar y beberme una GRAN Coca Cola fresquita…

Al entrar en Navacerrada, mucha gente en las terrazas preparándose para el partido, la sensación de «ya está hecho» te ronda por la cabeza, y sólo pienso en quitarme las zapatillas y poder poner el motor en «off», una vez que giro para la entrada a la meta, veo el sarao que hay montado, y una sonrisa recorre mi cara (aunque en la foto no se ve… je je)… FINISHER! (Foto cortesía de REC MOUNTAIN)

Llegada a meta!

Al llegar a meta me espera Rafa, que ha llegado a meta algo más de una hora antes, y me bebo la famosa Coca Cola sin espera… qué rica!

El resultado final, 11:14:08, con el puesto 73/147 (en todo el medio!) y 188 en la salida (41 abandonos), no está mal para ser mi primer trail de montaña!

Finisher!

Así que la primera parte del partido la vamos oyendo en el coche de Rafa en lo que volvemos a Madrid, y (cosas de no llevar yo el coche), me deja en la puerta de casa 🙂 justo en el intermedio, así que me da tiempo a ducharme antes de sentarme con la family a ver la victoria de España ¡día completo!

Con el gran Rafita

 Luego ya viene la parte jocosa, especialmente el ¡pero cómo me vienes con estos pies!, y el trote «muñecas de famosa» por casa, pero eso es otra batalla…

El pies negros

Postrimerías: la recuperación de la carrera se dió muy bien, el miércoles siguiente ya estaba con un trote ligero con buenas piernas, así que sigo preparando la Madrid-Segovia para septiembre, que son 100k del ala que hay que hacer…

Unos días después (unos cuantos), cuando recuperé las fotos de Rec Mountain, la foto con el pañuelo dio origen a un meme gráfico en el que nos reímos un montón. Como no quiero que os lo perdáis, aquí va un pequeño montaje con las colaboraciones de @t4blet @pep y @zerote (festival del humor) 😉

Previo al Gran Trail Peñalara

Emulando al gran @kbralok , tras su post homónimo (aquí), estoy que no quepo en mi mismo…

Aunque hace unas semanas me sentía pletórico, en el último momento siempre asaltan las dudas sobre si seré capaz de terminar el reto.

Haciendo el cabra por la Pedriza

Cuando te apuntas a una carrera de estas características y el primer día de inscripciones no paras de dar al F5 hasta que abren la página de acceso, no piensas realmente en el marrón que te metes, y sólo cuando empiezas a revisar la ruta y el desnivel es cuando dices ¡GLUPS!

Pero como no hay 2 sin 3, ya tengo apuntada en la agenda el 22 de septiembre los 100 km de Madrid-Segovia por el Camino de Santiago, así que me lo voy a plantear como un entrenamiento de larga distancia, y que sea lo que tenga que ser…

Este es el recorrido y el desnivel de la prueba (yo me quedo en la de 60k).

 

Aquí pongo un widget de twitter para hacer un seguimiento en tiempo real de los twitts del GTP…



Bueno, gracias a todos y al toro! 😉

Traileando, que es gerundio

Una vez terminada la experiencia de los 100k de la IOTW, de la que ya hice su correspondiente crónica, he estado descansando 10 días, en medio de los cuales me ha llegado un nuevo gadget, el Garmin Forerunner 310XT, al que le tenía ganas para poder salir en tiradas largas, ya que tiene una buena autonomía que no dan los relojes más «corrientes» con GPS (como el Ambit de @zerote, pero eso es otra batalla… je je).

Como el próximo 23 de junio me he apuntado al Gran Trail de Peñalara (o GTP60K para los amigos), ya tocaba empezar a hacer entrenos por el campo, que luego pasa lo que pasa, si te acostumbras a correr por el llano… 😉

Así que el domingo lié a la familia (a pesar de las nubes y el pronóstico del tiempo), y nos fuimos a las Dehesas de Cercedilla, llegando con 2ºC y lloviendo a ratos, cosa que no me desalentó, siguiendo la máxima de «from lost to the river…». Abrí el maletero, me puse el equipo de «faena» y para arriba, que ya toca. Cogí el sendero de la República, que tiene una pendiente más o menos contínua, y sin pensarlo mucho arranqué el motor diesel y «buf buf»…

Con un ritmo de 7’/km aproximadamente empecé a dejar bicis atrás, la verdad es que me miraban raro (yo creo que pensaban «a la bajada te vas a enterar», y una vez que cogí el paso, los kilómetros empezaban a pasar, el tiempo mejoraba, y con la mirada puesta en el Puerto de Fuenfría veía la meta cada vez más cerca. Tras 9km a buenos ritmos (para mí, al menos), y sin parar en ningún momento, «coroné» la cima un poco alucinado conmigo mismo, aquello funcionaba!

En el puerto, gran afluencia de MTB, y las vistas… JOER QUÉ VISTAS!, la nevada de la noche daba un aspecto mágico, sobre todo por la vertiente segoviana…

En el puerto, un gel para recuperar, traguito de agua y vuelta para abajo. Las vistas vuelven a ser geniales, los ritmos, mejores que a la subida (cómo no, je je je), y me pongo a un trote rapidito pero con cuidado para no pegarme una galleta. En un pequeño tramo se pone a nevar ligeramente, así que viendo que aparecen más nubes por el horizonte, no son momentos de entretenerse, y llego al coche un rato después, donde nos juntamos toda la familia y… a comeeeerrr!

Al rato, ya metidos en faena con los bocatas, el cielo se pone oscuro y empieza un chaparrón de los buenos, así que nos refugiamos en Casa Cirilo, a ver el final del MotoGP y tomar un café. Cuando escampa, carretera y manta para Madrid, que queda la parte del «trail casero»… ufff!

En resumen, 18km para la saca con muy buenas sensaciones, a ver si seguimos en racha. El recorrido final y los datos del Garmin los podéis ver aquí.


Hasta la próxima!